Durante los últimos tres años se ha llevado a cabo un experimento en la calle Vėtrungių de Vilna, en el marco del proyecto GreenMe5, con el objetivo de identificar las medidas más eficaces para reducir la contaminación atmosférica y el ruido del tráfico.
Una de las principales medidas evaluadas fue el incremento del ajardinamiento urbano. La evaluación puso de manifiesto que los setos arbustivos densos pueden reducir de forma significativa la concentración de partículas en suspensión y disminuir el ruido del tráfico en aproximadamente un 5-7 %.
Se estableció una barrera verde a lo largo de la calle Vėtrungių. La pasada primavera se plantaron 74 árboles y se creó un seto denso entre la calzada y la acera. Los vecinos también participaron plantando alrededor de 3.000 arbustos durante una jornada comunitaria, elevando así a casi 8.000 el número total de arbustos plantados.
La contaminación atmosférica y el ruido se monitorizaron antes de la brotación foliar (marzo de 2026) y durante la temporada de crecimiento (finales de mayo de 2026). Se instalaron sensores junto a la calle y cerca de un edificio residencial que registraron las condiciones antes y después del pleno desarrollo de la vegetación.
La comparación reveló una reducción significativa de los contaminantes atmosféricos. Las concentraciones de PM10 disminuyeron en torno a un 29 %, las de PM2,5 en torno a un 44 %, y las de PM1,0 en más de un 50 %, según el sensor situado junto a la calzada. Cerca del edificio residencial, las concentraciones de partículas se redujeron hasta en un 55 %.
La vegetación también redujo el ruido del tráfico. Los niveles medios de ruido junto a la calzada descendieron de 65,41 dB a 62,02 dB (aproximadamente un 5 %). Entre la calle y el edificio residencial, los niveles de ruido cayeron de 62,02 dB a 57,86 dB, una reducción de casi el 7 %, lo que demuestra que una vegetación bien diseñada puede actuar como barrera acústica natural.
El estudio también evaluó el efecto de las precipitaciones. Tras la lluvia, las concentraciones de partículas descendieron entre un 24 % y un 35 %, lo que sugiere que la práctica de actividad física al aire libre resulta más saludable después de la lluvia, y que una mayor frecuencia en la limpieza de las calles podría reducir aún más las emisiones de polvo.
El proyecto LIFE GreenMe5, financiado por la Unión Europea, está evaluando diversas medidas, entre ellas restricciones parciales del tráfico, una limpieza más frecuente de las calles tras el invierno y la ampliación del ajardinamiento urbano. Tras cada intervención se miden la calidad del aire y los niveles de ruido con el fin de identificar las soluciones más eficaces para su implantación a mayor escala en toda Vilna. El proyecto anima asimismo a los vecinos a optar por modos de desplazamiento más sostenibles, como el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie, en lugar de realizar trayectos innecesarios en automóvil.
Puede consultarse más información, así como los resultados completos de la investigación —incluido el análisis del ajardinamiento urbano y el análisis de la contaminación atmosférica tras la lluvia— en el sitio web del proyecto: https://greenme5.vilnius.lt/



