El alumnado participa en el seguimiento ambiental de Bäckarpsflöjen, un antiguo canal transformado en un cauce más natural para favorecer la biodiversidad y acercar la ciencia a las aulas

El proyecto europeo LIFE GreenMe5 continúa demostrando el valor de unir restauración ambiental, educación y participación ciudadana. En Ödåkra, en el municipio sueco de Helsingborg, escolares de los centros Gläntanskolan y Gantoftaskolan participan desde 2025 en el seguimiento de Bäckarpsflöjen, un arroyo restaurado que ha recuperado una forma más natural y sinuosa tras la transformación de un antiguo canal.
La actividad ha permitido al alumnado observar de cerca la vida que se esconde bajo la superficie del agua y descubrir la riqueza ecológica de un pequeño curso fluvial. Entre los hallazgos realizados destacan peces, cangrejos de río, pequeños organismos acuáticos, restos de esqueletos de animales y también una especie incluida en la lista roja sueca, el pez conocido como groplöja. Junto a estos descubrimientos positivos, los estudiantes también han detectado la presencia de residuos, lo que refuerza la importancia de seguir cuidando y protegiendo los ecosistemas acuáticos.
La iniciativa se desarrolla con el apoyo de los educadores ambientales de Miljöverkstaden, que acompañan al alumnado en la observación, recogida de datos y análisis del entorno. Durante las salidas de campo, los estudiantes miden la calidad del agua, contabilizan peces y otros organismos acuáticos, documentan pequeños invertebrados y registran indicios de fauna que se acerca al arroyo para beber.
“Ha sido muy gratificante trabajar con los estudiantes. Su implicación es contagiosa y resulta emocionante ver cuánta alegría y fascinación puede despertar la vida en un pequeño arroyo”, destaca Mia Kiander, educadora ambiental de Miljöverkstaden.
Esta experiencia forma parte del trabajo que LIFE GreenMe5 desarrolla para restaurar cursos de agua y crear entornos vivos, beneficiosos tanto para la fauna como para las personas. La renaturalización de Bäckarpsflöjen no solo contribuye a mejorar la biodiversidad local y la calidad ambiental, sino que también convierte el espacio en un aula al aire libre donde aprender ciencia de forma práctica, directa y participativa.

El seguimiento realizado por el alumnado aporta información valiosa sobre la evolución del ecosistema restaurado y, al mismo tiempo, fomenta la conciencia ambiental entre las generaciones más jóvenes. A través de la observación y la experimentación, los escolares comprenden mejor la importancia del agua, la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas urbanos y periurbanos.
Desde LIFE GreenMe5 se pone en valor esta actuación como un ejemplo de cómo las soluciones basadas en la naturaleza pueden combinarse con la educación ambiental para generar beneficios ecológicos, sociales y educativos. La experiencia de Ödåkra demuestra que la restauración de pequeños arroyos puede convertirse en una herramienta poderosa para recuperar hábitats, despertar vocaciones científicas y reforzar el vínculo de la ciudadanía con su entorno natural.
Con iniciativas como esta, Helsingborg, una de las ciudades socias de LIFE GreenMe5, avanza en su compromiso con la sostenibilidad, la protección de la biodiversidad y la creación de espacios más saludables, resilientes y conectados con la naturaleza.
